
- 40% de Mozzarella
- 40% de Emmental
- 20% de Gruyère
un sencillo cuaderno de recetas sencillas


Cocer las patatas con piel en agua con sal hasta que estén tiernas. Pelarlas una vez cocidas.
Triturar las patatas calientes con el pasapurés.
Añadirle:
Remover bien y servir.
Opciones para añadir:

Cocer al dente en abundante agua con sal. Escurrir sin pasar por agua fría. Mientras cuece, hacer la salsa:
Sofreír en una cazuela ancha hasta que los ajos se doren.
Añadir las verduras, salar bien y saltear a fuego medio durante 10 minutos, deben quedar al dente.
Añadir las espinacas y rehogar 2 minutos.
Añadir el vino y dejar que se evapore unos minutos.
Echar en la cazuela la pasta escurrida y remover bien.
Apartar la cazuela del fuego, añadir el pesto y remover bien.
Servir la pasta en platos y esparcir por encima el queso feta desmigado, un poco de orégano, un poquito de pimienta y un hilo de aceite de oliva virgen.
Acompañar de queso parmesano rallado.

Machacar todo muy bien en un mortero.
Mezclar en un bol los quesos con el majado del mortero hasta formar una pasta.
Cocer la pasta al dente en agua con abundante sal. Escurrir pero reservando 2 cazos de agua de cocción.
Mezclar la pasta caliente escurrida con el contenido del bol de quesos añadiendo los 2 cazos del agua de cocción y remover durante 1 minuto.
Echar pimienta y servir inmediatamente.
Fuente: Yas, Madrid 2014.

Cocer al dente en abundante agua con sal. Escurrir sin pasar por agua fría. Reservar 1 vaso del caldo de cocción.
Sofreír la ralladura de limón con la mantequilla en una cazuela baja ancha a fuego suave durante 5 minutos.
Volcar la pasta en la cazuela, remover bien durante 1 minuto y retirar del fuego.
Mezclar el pesto con el caldo de cocción y añadir a la pasta. Remover bien.
Servir con queso parmesano rallado por encima.

Cocer los huevos de codorniz en agua hirviendo durante 5 minutos, enfriar y pelar.
Cortar los tomates cherry en 2 partes, reservando la cara más bonita.
Cortar con un cuchillo la base de cada huevo para que sea plana. Cortar también la parte superior de cada huevo para que asiente mejor el tomate.
Rellenar la jeringuilla con el queso philadelphia. Echar un poco de queso encima de cada huevo para que haga de pegamento y poner encima la mitad de un tomate cherry a modo de sombrero.
Decorar el tomate con puntitos de queso usando la jeringuilla.


Cantidades para 4 sandwiches:
Cortar en láminas finas el queso brie. Preparar el sandwich de la siguiente forma:

Pasar por la plancha o sartén a fuego medio-bajo unos 3-4 minutos por cada lado, hasta que estén ligeramente dorados.
Servir calentitos.

Montar las quesadillas en este orden:
Las capas no deben ser muy gruesas para que el queso se funda bien.
Pasar las quesadillas por la sartén sin aceite, a fuego bajo, 3-4 minutos por cada lado.
Opciones para servir de acompañamiento:

Saltear las gambas con el ajo picado en una sartén con aceite de oliva.
Añadir al final:
Reservar las gambas y guardar el jugo aparte.
Cortar el queso en lonchas gruesas y cubrir el fondo de unas cazuelitas resistentes al horno.
Verter por encima el jugo de freír las gambas previamente reservado.
Hornear a 180º durante unos pocos minutos, hasta que empiece a fundir el queso.
Añadir las gambas repartiéndolas en las cazuelas.
Seguir horneando a 180º hasta que funda totalmente el queso y quede dorado.